CARACAS, Venezuela. Este lunes 5 de enero de 2026, la vicepresidenta ejecutiva Delcy Rodríguez juró como presidenta encargada de la República Bolivariana de Venezuela, después de que fuerzas estadounidenses capturaron al presidente Nicolás Maduro y a su esposa, Cilia Flores, durante un operativo que desató tensión regional y debates sobre soberanía e intervención extranjera.
El juramento se llevó a cabo ante el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez (su hermano), en el Palacio Federal Legislativo de Caracas, en un acto transmitido por la televisión estatal. Rodríguez tomó posesión como la primera mujer en encabezar el Ejecutivo venezolano, argumentando que lo hace en un momento de “amenazas contra la estabilidad del país”.
En su discurso, Rodríguez afirmó que asume “con dolor por el secuestro de dos héroes que tenemos como rehenes en Estados Unidos: el presidente Maduro y la primera dama”, y prometió no descansar “ni un minuto para garantizar la paz, la tranquilidad espiritual y la estabilidad política y social” de Venezuela.
Rodríguez también evocó figuras históricas del chavismo, como Simón Bolívar y Hugo Chávez, durante su juramento y aseguró que luchará para que Venezuela recupere su rumbo como nación “libre, soberana e independiente”.
El ascenso de Rodríguez se concretó tras una resolución del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) venezolano que declaró la ausencia temporal de Maduro y ordenó que la vicepresidenta asuma las funciones de la presidencia para garantizar la continuidad del Estado y la defensa de la soberanía.
La captura de Maduro y Flores fue llevada a cabo por fuerzas estadounidenses el pasado 3 de enero de 2026, en una operación que incluyó ataques en Caracas y al menos tres estados cercanos, lo que generó fuertes críticas de gobiernos de América Latina y organizaciones internacionales por posibles violaciones al derecho internacional.
Mientras tanto, Nicolás Maduro y su esposa enfrentan cargos en tribunales estadounidenses, donde se han declarado no culpables de los delitos que se les imputan.
La situación en Venezuela sigue siendo altamente volátil, con reacciones políticas e institucionales dentro y fuera del país, incertidumbre sobre el futuro del Gobierno y discusiones sobre la legalidad y legitimidad de los actos recientes.