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La cuesta de enero: impuestos, deudas y precios altos aprietan el bolsillo de las familias poblanas

Después de los gastos de fin de año, enero concentra pagos obligatorios y alzas que reducen la liquidez en los hogares
6 de enero de 2026 por
La cuesta de enero: impuestos, deudas y precios altos aprietan el bolsillo de las familias poblanas
Redacción

Con el inicio del año llega también la llamada cuesta de enero, un periodo en el que miles de familias poblanas enfrentan dificultades económicas derivadas del gasto realizado en diciembre y de la acumulación de pagos que se presentan en las primeras semanas del año.


De acuerdo con la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (CONDUSEF), la cuesta de enero ocurre cuando el ingreso disponible disminuye, mientras se mantienen o aumentan los gastos fijos, lo que obliga a muchas personas a recurrir al ahorro, al crédito o incluso al endeudamiento para cubrir sus compromisos.


En Puebla, como en el resto del país, enero concentra diversas obligaciones económicas.


Una de las principales es el pago del impuesto predial, que deben cubrir los propietarios de viviendas y terrenos ante los ayuntamientos, generalmente con plazos durante enero y febrero.


A ello se suma el refrendo o control vehicular, un derecho estatal que deben pagar quienes cuentan con automóvil, así como servicios básicos como luz, agua, gas e internet, cuyos recibos continúan llegando de manera regular, incluso con mayor consumo tras la temporada invernal.


Además, muchas familias deben enfrentar en enero el pago de deudas adquiridas en diciembre, especialmente las relacionadas con tarjetas de crédito, compras a meses sin intereses o préstamos personales.


Según datos del INEGI, enero suele registrar ajustes de precios en productos y servicios, derivados de la inflación y de actualizaciones anuales en tarifas, lo que provoca que el dinero alcance para menos, aun cuando el ingreso se mantenga igual.


Este fenómeno golpea con mayor fuerza a los hogares con ingresos fijos, a trabajadores por cuenta propia y a familias que dependen del envío de remesas, especialmente después del gasto extra realizado en las fiestas decembrinas.


La CONDUSEF advierte que, para muchas personas, la cuesta de enero no termina en el primer mes del año, sino que puede prolongarse hasta febrero o marzo, dependiendo del nivel de endeudamiento y de la capacidad de organización financiera.


En Puebla, este periodo coincide además con el regreso a la normalidad tras las fiestas, el pago de colegiaturas, transporte y otros gastos cotidianos, lo que mantiene la presión sobre la economía familiar.


La cuesta de enero no es un fenómeno nuevo, pero cada año vuelve a hacerse presente. Es el reflejo de un inicio de año en el que los compromisos económicos llegan todos al mismo tiempo, dejando a miles de familias poblanas en un proceso de ajuste que marca el ritmo financiero de los primeros meses del año.