Tras la temporada de fiestas decembrinas, Año Nuevo y Día de Reyes, muchas personas experimentan cansancio intenso prolongado, pero en algunos casos este sintoma puede formar parte del síndrome de fatiga crónica (SFC), una enfermedad que no se alivia con descanso y puede limitar severamente la vida diaria.
¿Qué es y cómo se diagnostica?
El síndrome de fatiga crónica se caracteriza por un cansancio extremo que dura al menos seis meses, acompañado de dolor muscular, problemas de memoria y sueño no reparador, entre otros síntomas. No existe una prueba médica específica; el diagnóstico implica descartar otras enfermedades con síntomas similares.
Datos duros en México:
– Se estima que en México podrían existir hasta 1.4 millones de personas con síndrome de fatiga crónica, aunque muchos casos no están diagnosticados oficialmente.
– Esta condición afecta aproximadamente 7 de cada 100 mil personas a nivel mundial, según estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), y se piensa que cifras similares podrían reflejarse en la población mexicana, aunque no hay un registro nacional consolidado.
– El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) reconoce que la fatiga crónica predomina en mujeres y personas en edad productiva, y enfatiza la importancia de atender síntomas persistentes para evitar discapacidad funcional.
Aunque los datos institucionales no desglosan cifras por temporada, es bien documentado por especialistas que periodos de estrés físico y emocional, alteraciones del sueño y sobrecarga de actividades, comunes durante diciembre y enero, pueden agudizar síntomas de fatiga crónica o desencadenar nuevos casos, especialmente en poblaciones vulnerables.
La falta de una base nacional de datos, así como la dificultad diagnóstica, impiden conocer con precisión su prevalencia real en el país, aunque se sabe que muchos casos no son reconocidos por el sistema de salud pública